25 febrero, 2006

Independence day

Ha llegado a mis oídos que ciertos enemigos de la patria se han confabulado con un gobierno traidor para arruinar el estilo de vida que nos ha hecho grandes. Por supuesto, estos hechos no nos son cercanos. Pensamientos de tal tipo no podrían tener origen en nuestra bella y hermosa ciudad. El presidente de nuestra comunidad, debido a la gran humildad que le caracteriza, se ha limitado a dar ejemplo diciendo que nuestra comunidad no necesita nada. Sin embargo, nosotros, que de humildes no tenemos nada, podemos decir con la boca abierta como un buzón que nos sobra de todo.

Ya son muchos meses los que nuestro indigno gobierno lleva intentando comprar nuestro silencio con el soterramiento del ferrocarril, la gran "reclamación social" de todos los vagos y maleantes de esta ciudad, que al no trabajar como dios manda y por ello no poder comprarse un vehículo decente, pretenden que el estado les lleve gratis en tren. La respuesta sigue siendo la misma: No queremos soterramiento, ni siquiera queremos tren.

Estos hechos, junto a otros que se suceden sin parar en estos tiempos de turbulencias, obligan a mi catóĺica conciencia a salir de el anonimato para enfrentarme a los voceros de la anarquía, que nos ahogan con sus mentiras día tras día en los medios de manipulación de masas. Ha llegado la hora de luchar con la palabra para defender la imposición en toda la patria de nuestro sagrado estilo de vida y quién sabe si en un cercano futuro derramar la sangre de nuestros enemigos.