28 marzo, 2006

Dicen que el cine es cultura.

Dicen que el cine es cultura... aunque en nuestra amada Palencia esta cultura nos este vetada, porque nos ponen en cartelera las películas cuando y como quieren, no crean que hablo en vano, sino solo vean los sangrantes casos de películas como Mar adentro, Mystic River, Million Dollar Baby, Crash, Munich y otras tantas. Todas ellas películas importantes, eso si, poco cuesta darse cuenta de que todas ellas están cortadas por el mismo patrón son películas criticas, sociales, reivindicativas, demasiado "rojas" para algunos estrechos de mente, alguna incluso ganadora de oscares. En una de las ciudades con mayor numero de salas por habitante, la segunda ciudad de España donde mas se va al cine, esto no deja de ser un caso muy curioso, digno de estudio. ¿Quien es y que intereses tiene la mano negra que nos censura? ¿Para que están las fechas de estreno? ¿No somos una ciudad tan digna como cualquier otra? ¿El dinero que pagamos por la entrada no vale lo mismo, al ser palentino? ¿Somos tontos y nos tienen que decir lo que tenemos que ver?

Estamos monopolizados por tres cines, dos pertenecientes a la familia Margareto y otro ubicado en un centro comercial perteneciente a una cadena de cines (perdonen que no de nombres, pero no pienso hacer publicidad). Sinceramente como cinéfilo me molesta profundamente estar esperando el estreno de una película para descubrir que no la han puesto en Palencia a tiempo o no la pondrán nunca. Tal vez crean que nos deben de censurar lo que debemos ver, esto es la Castilla profunda, tan de derechas, tan católica, tan moral, donde todavía existen censores autoproclamados y no elegidos para el bien de la moral publica que nos dicen lo que debemos ver y lo que no, tal vez crean que da igual que nos la pongan un mes tarde, ya que la vamos a ver de todas formas, me parece una falta de respeto tremendo a aquellas personas que todavía creen el en ritual de sumergirse en una sala oscura para ver una película, a aquellas personas que aman el cine, a aquellas personas que a fin de cuentas les están dando de comer. Porque los cines se alimentan de estrenos y para lo otro ya esta el DVD.

Pero los problemas no acaban aquí desgraciadamente, porque se han dado casos en los que cuando las películas se han proyectado, estas se han hecho en condiciones deficientes, el caso mas frecuente es que no activan el sonido digital, proyectando las películas en simple estereo
(Star Wars Episodio III - La venganza de los Sith, es un ejemplo), poniendo copias en deficiente estado o simplemente proyectandolas mal.
Siento decirles señores exhibidores que cuando voy al cine lo hago para ver las películas en las mejores condiciones posibles, para verlas en todo su esplendor, en pantalla grande, con sonido digital y envolvente, cómodamente, en su fecha de estreno, justo como no las puedo ver en mi casa. Siento decirles señores exhibidores que es su única diferencia con el cine domestico y como no cuiden estos aspectos, espero que luego tengan la dignidad de no quejarse por la falta de asistencia a los cines, porque la gente se baje estas películas de Internet o porque simplemente decida esperar para verlas en el home cinema de su casa, que en mas de una ocasión ofrece una experiencia de visionado mejor que en sus ridículas salas, con pantallas pequeñas, con sesiones apretadas y en muchas ocasiones ni limpias entre sesión y sesión.

Respeten al publico que va a sus salas, al que se gasta un alto precio en la entrada, mimenle y por favor dejen la política aparte y así tal vez todos salgamos ganado, si no siempre nos quedara el DVD o el DivX.

26 marzo, 2006

Los intocables

Las páginas de nuestros "periódicos" locales se han visto ilustradas últimamente con las fotos de la policía ocupando la plaza de la zona para evitar el botellón convocado de forma espontánea por los desechos de la sociedad de Palencia. Me resulta extraña tanta agitación y preocupación cuando todo aquel que tenga interés en conocer la noche de Palencia sabe que no es necesario recurrir a semejante desorden público para mamarse como un perro el fin de semana.

Este sábado, sin ir mas lejos, caminaba yo por la Calle Mayor a las once de la noche, una hora en la que mucha gente aún no ha salido de casa, cuando me crucé con dos borrachos que se entretenían poniendo nerviosa a una chica a la que no conocían de nada con sus soeces comentarios. Tal lamentable estado no era producto de ningún botellón, sino del habitual garrafón ofrecido por nuestros "queridos" hosteleros.

No se me ocurre razón sanitaria alguna que pueda justificar la prohibición del botellón y permitir el garrafón. Se puede incluso alegar que los ingredientes habituales del botellón suelen ser de mejor calidad que los del garrafón, ya que los del botellón los eligen sus consumidores, a diferencia del garrafón. Por ello he de concluir que hay otros motivos inconfesables detrás de la persecución al botellón. Yo por mi parte voy a aportar uno, que si bien no tiene porque ser cierto, es mas posible que esta supuesta "preocupación" por la salud de la juventud:

La diferencia entre el botellón y el garrafón radica en el reducido coste que tiene para el usuario final su puesta en práctica. Una visita a cualquier supermercado el viernes o sábado por la tarde puede proporcionar los ingredientes para el mismo a un precio muy reducido, mientras que un garrafón, a pesar de ser de idéntica baja calidad, supone un desembolso económico muy importante para cualquier joven. La recaudación del garrafón, que no es poca, acaba en los bolsillos de los "empresarios", que no han dudado en utilizar sus "influencias" para poner freno a esta iniciativa que pone en peligro su sistema de vida.

Esta es una muestra mas de la sistemática vampirización a la que es sometida la juventud española por sus propios padres. Esta generación de padres que, asustada por el potencial de sus retoños, decidió ahogarlos en la cuna para garantizarse su perpetuación en el poder. Si alguien no entiende este último párrafo, no se preocupen, que pienso extenderme en su significado en breve.

06 marzo, 2006

Entre la amargura y la alegría.

Debido a una extraña alineación de cuerpos cósmicos, nuestros exhibidores locales han tenido a bien ponernos en cartelera Munich, la ultima gran película de ese mago del celuloide llamado Steven Spielberg. Fin polémico, critico y duro sobre el problema palestino-israeli, les aconsejo que la vean y luego, por supuesto que opinen.

Es un vergüenza que esta película llegue a Palencia mes y medio mas tarde que en el mundo civilizado, esto viene a confirmar una vez mas que solo somos capital de provincia en el mapa, porque en esta ciudad de jubilados falta de todo, desde trabajo hasta por supuesto cultura. Uno no sabe si alegrarse porque la han "estrenado" o simplemente llorar porque una vez mas nos la han traído por los pelos y casi a escondidas.

Nada que perder

El periódico del día nos cuenta que las demandas de trabajo en Palencia se centran en peones industriales y agrícolas, albañiles y camareros, y que pese a el paro existente no se cubre la oferta de empleo. Aún no siendo un experto en sociología creo que en esta situación pueden influir las habituales condiciones de trabajo, que pueden resumirse en tres puntos:
  • Trabajar para un palurdo ignorante y orgulloso de serlo, que se siente intimidado por tener a su cargo a alguien con mejor preparación que el e intenta eliminar la ansiedad que esta situación le causa haciendo la vida posible al empleado, humillándole constantemente basándose en el hecho de que toda su preparación e inteligencia no le ha servido mas que para acabar trabajando para el...
  • Explotación salarial, ya que se te contrata por la categoría laboral mas baja del convenio y se te encomiendan trabajos de mas nivel, cuando no directamente que le hagas el trabajo el jefe. Por supuesto el contrato es a tiempo parcial / media jornada o incluso por ETT, con independencia de las horas de trabajo que realices, ya que asegurarte en la seguridad social cuesta dinero, y tú no lo mereces.
  • Inseguridad en el puesto de trabajo, ya que o estas cubriendo un "exceso temporal de trabajo", o bien cubres una baja por enfermedad / vacaciones del titular. En este último caso tu trabajo consiste en quitarle de encima los marrones para que cuando vuelva el supuesto "trabajador" no encuentre la mesa llena de marrones, no sea que coja una baja por "depresión". Por supuesto, por mucho que te esfuerces, cuando termine el periodo de suplencia y/o el trabajo encomendado, a la puta calle, no sea que hayas aprendido demasiado y le quites el pan a algún hidalgo.
Ante esta situación, los líderes de esta comunidad proponen:

  • Acabar con los subsidios de desempleo: Si no quieren trabajar que no trabajen, pero no vamos a mantener vagos con nuestros impuestos.
  • Importar mano de obra esclav... digo inmigrante para cubrir esos puestos. De esa forma se elimina la necesidad de contratar personal nativo, y además se les añaden la ventaja de que no pueden permanecer en el país legalmente si pierden el empleo, una buena carta a la hora de negociar "condiciones" de trabajo.
No es de extrañar por tanto que la juventud haya huido de Palencia. Con semejante perspectiva de futuro no queda nada que perder. Mejor pasarlo mal fuera con la esperanza de algún día tener un trabajo digno que quedarse aquí a servir.