22 mayo, 2007

Bienvenidos a Mooseport

Todo lo que tiene un comienzo, tiene un final. En 1978 termino una etapa y comenzó una nueva en la historia de España en la que las decisiones no se tomaban en virtud de la voluntad de una única persona, sino de la totalidad de los españoles, a través de sus representantes democráticamente electos.

En aquellos maravilloso años, los partidarios de las ideas con las que se había gobernado en el anterior régimen pelearon en la arena del congreso y en otras menos iluminadas con los partidarios de otras ideas completamente opuestas. Los españoles de entonces tomaron decisiones y determinaron el destino de este país.

Si, suena muy bien, y probablemente fue un momento histórico para aquellos que lo vivieron. Yo no lo se. Estaba en una cuna en esos momentos, ajeno a todo lo que estuviera mas allá de mi limitado campo de visión. Y como yo debe haber varios millones para los que la llamada ''transición'' no es mas que un apunte en los libros de historia y el trasfondo de una serie de televisión que protagoniza Imanol Arias..

Sin embargo, hay algo que no ha cambiado. ¿Adivináis que es? Tenemos los mismos políticos que hace 29 años. Si ya se que me vais a decir que Fraga, Carrillo, Gonzalez y Pujol están ya fuera de servicio, pero no es menos cierto que los actuales ''líderes'' empezaron en esos días su carrera en el partido. El Sr Rajoy ya publicaba artículos en los periódicos de la época y me imagino que el Sr Zapatero hacia lo mismo. Iban a cambiar el mundo...

.. Y todavía les queda para rato, por lo que parece. Sus propuestas siguen siendo los mismas que hace 29 años, con una diferencia: no tienen credibilidad alguna, y una gran tara: se dirigen a una sociedad que ya no es la misma para la que fueron formuladas.

La falta de credibilidad deriva de la larga estancia en el poder o sus aledaños de la actual clase política. El poder corrompe, y les hemos dado demasiado tiempo. Las estructuras de los partidos ''tradicionales'' están afectadas de un cáncer que ya hace tiempo entro en la fase de metástasis. Están mas allá de toda posibilidad de recuperación, y lo único que se puede hacer es cerrar y darles unos últimos días felices antes de lo inevitable.

Su programa ya no se adapta a la realidad. Por lo menos, no se adapta a la de los jóvenes de hasta ''30 años'' o mas, como se dice ahora. La corrupción, el paro, la imposibilidad de acceso a una vivienda, y la degradación de los servicios sanitarios y docentes son nuestros problemas de ahora. No encuentro motivos que justifiquen responsabilizar a un régimen político que desapareció hace 29 años de los mismos, así como buscar en las propuestas surgidas a raíz de su desaparición las soluciones a los mismos.

Heliodoro y Celinda pueden proclamar a los cuatro vientos que "harán mas'', que tienen ''esperanza en el futuro" y ''hasta el infinito y mas allá'', pero lo cierto es que sus propuestas no pueden ayudarnos. Necesitamos algo nuevo que nos de esperanza, y si esa esperanza no surge dentro de los partidos ''tradicionales'' debemos salir a buscarla halla donde este.

Por si a alguien no le ha quedado claro, ''salir a buscar" significa VOTAR en las próximas elecciones y a alguna formación diferente. VOTAR a los partidos que han tenido representación en el ayuntamiento en pasadas legislaturas no va a cambiar nada. No votar o votar en blanco tampoco va a alterar el resultado. Votar a nuevas ''promesas'' no solo puede que lo haga, sino que es la única salida democrática y no violenta a la situación a la que nos veremos abocados en un futuro. En un pasado para los jóvenes de hoy remoto, nuestros abuelos lo perdieron todo al no saber ejercer sus derechos y libertades de forma racional. Tropezar de nuevo con la misma piedra seria no solo humano, sino también trágico.

No es aceptable no votar. No podemos escudarnos en la corrupción de los políticos, ni en su falta de credibilidad, ni en su falta de proyecto viable para renunciar a un derecho que es también una obligación para todo ciudadano responsable.

Por eso, el próximo domingo, vota.

21 mayo, 2007

Vecinos invasores

Faltan unos pocos días para las erecciones, digo elecciones (en que estoy pensando) municipales y de la comunidad esa en que nos dicen que vivimos, y no puedo dejar pasar la oportunidad para dar a Heliodoro, al igual que al Cesar, lo que le pertenece.

A mi humilde buzón de protección oficial ha llegado el panfleto de la ''banda'' de Heliodoro, los ''Progreguays''. En ella alardean de lo mucho que han hecho, para amenazar con ''hacer mas'' si tenemos la mala idea de votarles. Entre ellas, y probablemente para llenar espacio al final del mismo, y porque es ''progre'', mencionan lo mucho que se han esforzado por mejorar el medio ambiente en el municipio.

Craso error, Heliodoro. Hubieras hecho mejor reemplazando ese final de texto con un sudoku o simplemente no enviado el panfleto a los residentes en la Avenida de Cuba, conociendo la tropelía que estas perpetrando en ella misma.

Las obras pertenecen a la mejora de un colector, del que hablaré mas tarde para no amontonarnos. El trazado de la excavación no está marcado directamente, pero si lo están las conducciones eléctricas que va a atravesar. Partiendo de la pasarela de Villalobón, junto al colegio y al lado de la vía, recorre toda la calzada hasta la finalización de la pasarela, atraviesa la rotonda y se sube a la acera en la comandancia de la Guardia Civil. Al terminar esta, sigue por la acera, pasando entre las dos filas de árboles que hay junto al parque de maquinaria para la conservación de carreteras, y continua por la acera hasta el final de la calle, en la segunda rotonda.

Por si alguien no se ha percatado en esta breve exposición, la canalización discurre por la acera entre las dos rotondas, y no por la calzada. El tamaño de los tubos utilizados en considerable, tanto que aunque estos entrarían justos entre la doble hilera de árboles, dudo mucho que la excavadora utilizada en la obra lo haga sin derribar los citados árboles. Para muestra no hay mas que ver el estado en el que están dejando los árboles de la pasarela,bastante mas alejados de la obra que los demás.

He de admitirlo, me gustan los árboles. Me gusta el ruido que hace el viento cuando pasa entre sus hojas. Me gusta el verde, que le voy a hacer. En cambio, me disgustan los que talan árboles, especialmente cuando tienen una calle al lado que podrían abrir sin dañarlos. Reconozco que de esta manera se interrumpiría el tráfico rodado y ello conllevaría muchas molestias a muchos enamorados de los coches, que verían dificultada su exhibición diaria de ostentación y lujo en el centro de la ciudad. El dilema se resuelve para su administración con facilidad: los conductores votan, los árboles no.

Siempre se podrá plantar césped, cortesía de algún ''proveedor'' habitual de su administración, no me cabe duda. La cuestión es que esos árboles siempre han estado ahí, incluso antes que usted, en mi memoria. Aprovecho la ocasión para agradecer a su concejal de chanc... esto urbanismo su gran preocupación por el ajardinamiento de la franja de terreno en la esquina de la rotonda del hotel AC. Sí esa misma, la que lleva dos años convertida en un parking gratuito por cortesía suya, don Heliodoro. Se que el hecho de estar en plena campaña electoral no ha sido la causa de semejante preocupación, y espero con ansiedad ver el ajardinamiento realizado antes de que llegue mi última hora en este mísero mundo. Eso si, ¿no podríamos dejar de pagar el vado los residentes?

Aunque los árboles no puedan votar, yo si puedo, Heliodoro. Ha perdido usted mi voto. Adicionalmente, también se escribir en un blog. No, por favor, no me lo agradezca, lo hago encantado.

Es de suponer que esta obra no tiene nada que ver con el llamado ''escándalo" de la Nueva Balastera, denunciado en fechas recientes por sus archienemigos ''populistos''. En resumen: Hace cuatro años Heliodoro no incluyó un informe relativo a la los terrenos del sector 8 que hacia inviable su recalificación debido a la existencia de un alto riesgo de inundación. La causa de la no inclusión: llegó tarde para ser incluida en el pleno (¡cachis!). Pero tranquilos, no hay de que preocuparse, pues la administración municipal de Heliodoro tomó medidas para hacer que el riesgo despareciera y permitir la edificación. Por ello no voy a ser malpensado y creer que esas medidas se concretan cuatro años después y en vísperas de las elecciones en las obras en el colector de la Avenida de Cuba. No voy a hacerlo, no.

Una vez dicho esto, espero que el lector ignore mi falta de estilo y las aberrantes faltas de ortografia que pueda haber deslizado en la redacción e introduzca su contenido como un fragmento mas de información a tener en cuenta antes de decidirse su voto (o no voto) para el próximo fin de semana.